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10.8.12

«Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo... Mt 16, 24

FANO


¡OH, DIOS MAYOR!

Voy a intentar querer lo que Tú quieres
y hacer Tu voluntad contra la mía.
Quiero dejarTe ser lo que Tú eres:
¡Unico, Otro, Nuevo cada día!

Pedro Casaldáliga

3.1.12

«¿Qué buscáis?» Jn 1,38

Sieger Koder
Eres un Dios escondido,
pero en la carne de un hombre.
Eres un Dios escondido
en cada rostro de pobre.
Más tu Amor se nos revela
cuanto más se nos esconde.
Siempre entre Tú y yo,
un puente.
Es imposible el vado.
Tanto me llamas Tú
como Te busco yo
.
Los dos somos encuentro.

Haciéndome el que soy
-anhelo y búsqueda-
Tú eres el que eres
-don y abrazo-.

Pedro Casaldáliga

10.12.11

¡Busca!


EN ÉXODO

La vida sobre ruedas o a caballo,
yendo y viniendo de misión cumplida,
árbol entre los árboles me callo,
y oigo cómo se acerca Tu venida.
Cuanto menos Te encuentro, más Te hallo,
libres los dos de nombre y de medida.
Dueño del miedo que Te doy vasallo,
vivo de la esperanza de Tu vida.
Al acecho del reino diferente,
voy amando las cosas y la gente,
ciudadano de todo
y extranjero.
Y me llama Tu paz como un abismo,
mientras cruzo las sombras, guerrillero
del mundo, de la Iglesia
y de mí mismo.
PEDRO CASALDÁLIGA

26.11.11

ADVIENTO: ...Por Él, con Él y en Él- el tiempo se hace cristiano y la espera esperanzada (Casaldáliga)


ESPÉRAME TAMBIÉN
Porque lo espero a El, y porque espero
que, al encontrarlo, todos nos veamos
restablecidos por el sol primero
y el corazón seguro de que amamos;
porque no acepto esa mirada fría
y creo en el rescoldo que ella esconde;
porque tu soledad también es mía;
y todo yo soy una herida, donde
alguna sangre mana; y donde espera
un muerto, yo reclamo primavera,
muerto con él ya antes de mi muerte;
porque aprendí a esperar a contramano
de tanta decepción: te juro, hermano,
que espero tanto verLo como verte.
P. Casaldáliga

5.11.11

«A media noche se oyó un grito: "¡Ya está aquí el novio!» Mt 25,6


¿Dónde está tu victoria, muerte extraña?
¿Dónde está tu derrota, muerte amiga?
Nos llevas, te llevamos, en la entraña,
grano en tu surco, de tu surco espiga.
Juntos crecemos. Tú hacia el ocaso,
cumplida la misión que nos fecunda.
Nosotros hacia el día, por el "paso"
de tu garganta abierta. La profunda
soledad de tu abismo se ha llenado
con el grito del Dios crucificado,
con tu muerte en Su muerte redentora.
¡Victoria derrotada en Su agonía,
oh hermana temporal, vientre del Día,
umbral de los “levantes de la aurora”!
P. Casaldáliga

19.9.11

La que te escucha y pone por obra TU VOLUNTAD: ¡María!


DECIR TU NOMBRE, MARÍA
Decir tu nombre, María,
es decir que la Pobreza
compra los ojos de Dios.
Decir tu nombre, María,
es decir que la Promesa
sabe a leche de mujer.
Decir tu nombre, María,
es decir que nuestra carne
viste el silencio del Verbo.
Decir tu nombre, María,
es decir que el Reino viene
caminando con la Historia.
Decir tu nombre, María,
es decir junto a la Cruz
y en las llamas del Espíritu.
Decir tu nombre, María,
es decir que todo nombre
puede estar lleno de Gracia.
Decir tu nombre, María,
es decir que toda muerte
puede ser también Su Pascua.
Decir tu nombre, María,
es decirte Toda Suya,
Causa de Nuestra Alegría.
Pedro Casaldáliga

21.5.11

¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Jn 14,10 (Leer)

¿Cómo dejarte ser sólo tú mismo,sin reducirte, sin manipularte?
¿Cómo creyendo en Ti no proclamarte,
igual, mayor, mejor que el Cristianismo?...
Jesús de Nazaret, hijo y hermano,
Viviente en Dios y pan en nuestra mano,
camino y compañero de jornada,
Libertador total de nuestras vidas
que vienes, junto al mar, con la alborada,
las brasas y las llagas encendidas
(Pedro Casaldáliga "Al acecho del Reino", p.328)

MADRE


«Enséñanos aquel Jesús verdadero,carne de tu carne, raza de tu pueblo, Verbo de tu Dios;
más nuestro que tuyo, más del pueblo que de casa,
más del mundo que de Israel, más del Reino que de la Iglesia
Aquel Jesús que por el Reino del Padre, se arrancó de tus brazos de madre

Y se entregó a la muchedumbre,
sólo y compasivo, poderoso y servidor, amado y traicionado,
fiel ante los sueños de su Pueblo,
fiel contra los intereses del Templo,
fiel bajo las lanzas del Pretorio,
fiel hasta la soledad de la muerte»
(Pedro Casaldáliga, p96)

20.4.11

La paradoja del AMOR

Sieger Koder

Mi Cuerpo es Comida

Mis manos, esas manos y Tus manos
hacemos este Gesto, compartida
la mesa y el destino, como hermanos.
Las vidas en Tu muerte y en Tu vida.

Unidos en el pan los muchos granos,
iremos aprendiendo a ser la unida
Ciudad de Dios, Ciudad de los humanos.
Comiéndote sabremos ser comida,

EI vino de sus venas nos provoca.
El pan que ellos no tienen nos convoca
a ser Contigo el pan de cada día.

Llamados por la luz de Tu memoria,
marchamos hacia el Reino haciendo Historia,
fraterna y subversiva Eucaristía.

Pedro Casaldáliga

30.3.11

Se llama Jesús

«Dios ha venido a casa, desdiciéndose de su gloria.
Ha pedido permiso al vientre de una niña sacudida por un decreto del César
y se ha hecho uno de nosotros: un palestino de tantos en su calle sin número,
semi artesano de toscos quehaceres, que ve pasar los romanos y los vencejos,
que muere, después, de mala muerte matada, fuera de la Ciudad. 
Ya sé que hace mucho que lo sabéis, que os lo dicen,
que lo sabéis fríamente, porque os lo han dicho con palabras frías...

Yo quiero que lo sepáis de golpe, hoy, quizás por primera vez, absortos, desconcertados, libres de todo mito, libres de tantas mezquinas libertades.

Quiero que os lo diga el Espíritu
                   ¡como un hachazo en tronco vivo!
Quiero que lo sintáis como una oleada de sangre en el corazón de la rutina,
en medio de esta carrera de ruedas entrechocadas.

Quiero que tropecéis con él
como se tropieza con la puerta de Casa,
retornados de la guerra bajo la mirada
y el beso impaciente del Padre.

Quiero que Lo gritéis como un alarido de victoria por la guerra perdida,
o como el alumbramiento sangrante de la esperanza en el lecho de vuestro tedio,
noche adentro, apagada toda ciencia.
Quiero que Lo encontréis, en un total abrazo,
Compañero, Amor, Respuesta.

Podréis dudar de que haya venido a casa,
si esperáis que os muestre la patente de los prodigios,
si queréis que os sancione la desidia de la vida.
Pero no podéis negar que se llama Jesús con patente de pobre. y no podéis- negarme que Lo estáis esperando con la loca carencia de vuestra vida repudiada como se espera el aliento para salir de la asfixia cuando ya la muerte se enroscaba al cuello como una serpiente de preguntas. .

Se llama Jesús.
Se llama como nos llamaríamos
si fuéramos, de verdad, nosotros»
 (P. CASALDÁLlGA).