Etiquetas
- "Liturgia de los sin oficio"
- Adviento
- Anthony de Mello
- Arte
- B. González
- Benedicto XVI
- Cine
- Cristina Kaufmann
- Cristología
- Cuaresma
- Dámaso Alonso
- Dietrich Bonhoeffer
- Dolores Aleixandre
- Eckhart Tolle
- Edith Stein
- Eduardo Galeano
- EE
- Espíritu Santo
- Etty Hillesum
- Evangelio
- Fray Luis de León
- Guardini
- H Roger
- Hadewijch de Amberes
- Hijas de Jesús
- Ignacio Iglesias S.J.
- Ignacio Larrañaga
- Imagen
- Instrumental
- Interioridad
- Javier Melloni
- JMJ
- José Luis Martín Descalzo
- José María Pemán
- José María R. Olaizola
- Juliana de Norwich
- Karl Rahner
- Libros
- Lope de Vega
- Loreena Mckennitt
- M. Teresa de Calcuta
- Machado
- Madeleine Delbrel
- Marguerite Porete
- María
- Marie Madeleine Davy
- Mario Benedetti
- Martini
- Música
- Navidad
- Ópera
- Oración
- P. Casaldáliga
- Pablo Neruda
- Padres del desierto
- Pedro Arrupe S.J.
- S Isabel de la Trinidad
- San Agustín
- San Bernardo
- San Francisco
- San Juan de la Cruz
- Santa Teresita de Lisieux
- Simone Weil
- Snatam Kaur
- Sören Kierkegaard
- Soren Kirkegaard
- Sta Teresa
- Tagore
- Taizé
- Teilhard de Chardin
- Trinidad
- Valentín Arteaga
- Via Crucis
- Videos
22.4.12
21.4.12
«Palpadme y ved» Lc 24,39
«Tratar de ver más y mejor no es, pues, una fantasía, una curiosidad, un lujo. Ver o perecer: tal es la situación impuesta por el don misterioso de la existencia a todo cuanto constituye un elemento del universo»
Teilhard de Chardin S.J.
En el origen
Cuando abro los ojos
para verte en lo real,
ya te veo antes en el deseo
que inicia mi mirada.
Cuando pregunto por ti
a las criaturas de la tierra,
ya te escucho antes en el silencio
donde nace mi pregunta.
Cuando acerco mi mano
para tocarte en otro cuerpo,
ya te percibo antes en el origen
de mi carne peregrina.
Cuando sorbo el agua
para llenarme de tu vida,
ya te saboreo antes en la sed
que abre mi garganta.
Cuando aspiro los olores
de tu paso por los montes,
ya te olfateo antes en la paz
que distiende mis pulmones.
Benjamín González Buelta S.J.
18.4.12
«...para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna» Jn 3,16
![]() |
| GUDIOL |
La Vida eterna
ya la sentimos ahora
atravesar nuestra existencia.
...
La Vida eterna
nos escoge al inicio
para existir en su aliento,
nos recoge cada día
para unir nuestra dispersión,
y nos acoge al final
en un abrazo sin medida.
La Vida eterna
avanza dentro de nosotros
y se llama comunión,
yo liberado,
amor que nunca pasará.
Benjamín González Buelta S.J.
«Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único» Jn 3, 16
HASTA MI FINAL
Tu lugar es a mi lado,
hasta que lo quiera Dios,
hoy sabrán cuanto te amo
cuando por fin seamos dos
yo nunca estuve tan seguro
de amar así sin condición
mirándote mi amor te juro,
cuidar por siempre nuestra unión
Hoy te prometo amor eterno
ser para siempre, tú y yo en el bien y en el mal
hoy te demuestro cuanto te quiero
amándote hasta mi final
Lo mejor que me ha pasado
fue verte por primera vez
y estar así de mano en mano
es lo que amor, siempre soñé
Hoy te prometo amor eterno
ser para siempre, tú y yo en el bien y en el mal
y hoy te demuestro cuanto te quiero
amándote hasta mi final
Hoy te prometo amor eterno
ser para siempre, tú y yo en el bien y en el mal
hoy te demuestro cuanto te quiero
amándote hasta mi final
Hoy te prometo amor eterno
AMÁNDOTE HASTA MI FINAL
14.4.12
«Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado...» Jn 20, 27
Posa tu mano en la herida
del pecho atravesado,
toca la muerte del corazón,
las angustias abismales,
los amores sin destino,
los golpes del alma
que nunca cicatrizan.
Mete tus dedos
en las manos taladradas
por el ácido corrosivo
de los trabajos duros,
por los cepos injustos
por las siegas sin salario.
Acaricia con la yema de tus dedos
los pies perforados
de los emigrantes sin más tierra
que la pegada en sus heridas
en cada paso errante.
No tengas miedo de palpar
La huella de lanzas y de clavos.
¡Tus dedos sentirán
En el fondo de cada herida
Un latido del resucitado!
Benjamín González Buelta S.J.
12.4.12
9.4.12
«Rabbuní» Jn 20,16
![]() |
| SIEGER KODER(Magdalena) |
AMOR DE TODO AMOR
Cristo Jesús, Amor de todo amor,
Tú estabas siempre en mí y yo lo ignoraba.
Estabas ahí y te olvidaba.
Estabas en el corazón de mi corazón
y te buscaba en otra parte.
Incluso, cuando me situaba lejos de Ti,
Tú me esperabas.
Llega el día en que puedo decirte:
Tú, el Resucitado, eres mi vida,
yo soy de Cristo, pertenezco a Cristo.
Roger de Taizé
7.4.12
Él- Vencedor
Cuenta Eduardo Galeano que en la isla de Vancouver los indios celebraban torneos para medir la grandeza de los príncipes. Los rivales competían destruyendo sus bienes. Arrojaban al fuego sus canoas, su aceite de pescado y sus huevos de salmón; y desde un alto promontorio echaban al mar sus mantas y sus vasijas. Vencía el que se despojaba de todo.
6.4.12
¡NO ME MUEVE, MI DIOS, PARA QUERERTE !
NO ME MUEVE, MI DIOS, PARA QUERERTE
No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
Sta Teresa de Jesús
«Eli Eli lama sabachthani»
![]() |
| DALÍ: Cristo de San Juan de la Cruz |
DENTRO DE TU GRITO
Dentro de tu grito en la Cruz
caben todos nuestros gritos,
desde el primer llanto del niño
hasta el último quejido del moribundo.
Desde tu grito lanzado al cielo
encomiendan su vida en las manos del Padre
todos los que se sienten abandonados
en un misterio incomprensible
En este grito tuyo último
dolor de hombre y dolor de Dios,
inclinamos agotados la cabeza
y te entregamos el espíritu
cuando llegamos a nuestros límites
cuando llegamos a nuestros límites
donde se extinguen los esfuerzos y los días
y donde empezamos a resucitar contigo.
Benjamín González Buelta S.J.
«¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?» Jn 18,17
![]() |
| KODER |
CLAVADME CON VOS
¡Cuántas veces, Señor, me habéis llamado,
y cuántas con vergüenza he respondido,
desnudo como Adán, aunque vestido,
de las hojas del árbol del pecado!
Seguí mil veces vuestro pie sagrado,
fácil de asir en una cruz asido,
y atrás volví otras tantas atrevido
al mismo precio en que me habéis comprado.
Besos de paz os di para ofenderos;
pero si fugitivo de su dueño
hierran, cuando los hallan, los esclavos,
hoy que vuelvo con lágrimas a veros,
clavadme Vos a Vos en vuestro leño
y tendréisme seguro con tres clavos.
Félix Lope de Vega y Carpi.
4.4.12
¡Comulgo, luego existo!
![]() |
| SIEGER KODER |
LO QUE VEO
Ahora que estamos solos, Cristo,
te diré la verdad: Señor, no creo.
¿Cómo puedo creerme lo que veo
si la fe es creer lo que no he visto?
Si oigo tu voz en mí ¿cómo resisto?
¿Cómo puedo buscar, si te poseo,
si te mastico, si te saboreo?
Esta es mi fe: Comulgo, luego existo.
No tendré que saltar sobre el vacío
para llegar al borde de tus manos
o poner en tu pecho mi cabeza.
Más dentro estás de mí que lo más mío.
Conozco más tu voz que a mis hermanos.
Que es más cierta tu fe que la certeza.
José Luis Martín Descalzo
1.4.12
¡Y la casa se llenó del olor del perfume! Jn 12,3
![]() |
| RUPNIK |
QUISIERA
Quisiera
pegar mi oído
a la piedra dura
para escuchar tu latido,
descorrer la cortina
de los ojos ajenos
para ver cómo me miras,
estrechar la piel curtida
de la mano agrietada
para palpar tu cercanía,
percibir el anhelo
de la noche perfumada
para oler cómo respiras
saborear el secreto
de la alegría en sazón
para gustar tu dicha.
Benjamín González Buelta
31.3.12
Él-Despilfarro de Amor
![]() |
| Rupnik |
LA MUJER DEL PERFUME
Había observado tu rostro
resuelto y amenazado.
El rumor de la muerte
Se movía a ráfagas
de palabras entrecortadas
por las calles de Jerusalén
y se asomaba también
en la intensidad de tu mirada.
Faltaban dos días
Para celebrar la Pascua.
Su intuición femenina
(Mc 14, 3-11)
tan cercana al dolor
sintió con igual intensidad
la certeza de tu muerte
y la alegría de tu vida.
Buscó su mejor perfume,
quebró el frasco,
derramó la esencia de nardo
sobre tu cabeza tensa
y ungió con sus dedos suaves
la angustia de tu futuro.
El perfume tan fino
llenó la casa de fiesta.
Ajenos a tu encrucijada,
con mezquina contabilidad,
los varones se indignaron
invocando a los pobres
y criticando el derroche.
Nunca tuviste dónde reclinar
tu cabeza ungida.
Pero defendiste este gesto de ternura
que anticipaba tu pascua,
con el frasco en pedazos
como tu cuerpo roto,
y con la fragancia de nardo,
aroma de resucitado
por todo el universo.
Al sostener a un pobre
que se hunde en el abismo,
una vida que se aleja
incontenible hacia la muerte,
una angustia ciudadana
de raíces seculares,
siempre tenemos en las manos
tu cabeza para ser ungida
con perfume festivo.
¡Este evangelio
de la pascua humana
debe anunciarse
en todos los idiomas
por los siglos de los siglos!
Benjamín González Buelta S.J
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













